¿Quiénes somos?

En Puerto Maldonado, Perú, las Misioneras Hijas de la Purísima Virgen María vivimos nuestra misión en el contexto del Vicariato Apostólico de Puerto Maldonado, colaborando fraternalmente con los Padres Dominicos y con otras congregaciones religiosas que, desde distintos carismas, comparten el deseo de anunciar el Evangelio y servir a las comunidades.

Nuestra presencia misionera busca hacer cercano el amor de Dios, especialmente allí donde la vida, la dignidad y la esperanza necesitan ser fortalecidas. Desde la sencillez, la cercanía y la escucha, compartimos la vida con las familias, niños, adolescentes y jóvenes, acompañando sus procesos de crecimiento humano y espiritual y respondiendo con disponibilidad a las necesidades de la realidad.

Este grupo de jóvenes dispuestas a pasar por todo tipo de carencias e incertidumbres, llegan a la naciente diócesis de Nuestra Señora de la Asunción de Aguascalientes, y el día 12 de septiembre de 1903, fiesta del dulce Nombre de María, fundan el Instituto de la Pureza de la Virgen María Inmaculada, y bajo el amparo de la Virgen María y animadas por la acogida del Sr. Obispo José María de Jesús Portugal, quien al verlas y escucharlas exclamó: “Mi Güerita me las trajo”, refiriéndose a la Virgen María. Él le concedió la “Aprobación Diocesana” a la naciente Congregación, el 12 de julio de 1904.

A partir del año 1904, nuestra Congregación cuál árbol frondoso, empezó a extender sus ramas para la misión, mediante la educación, la atención en Hogares de niñas, evangelización y atención a migrantes, eligiendo siempre los lugares más pobres y más necesitados del anuncio del evangelio y del conocimiento de Dios.

Como N.P. Fundador Alberto Cuscó Mir, S. J. lo pidió, la Santísima Virgen abrió sus brazos maternales y cobijó bajo su manto a la pequeña Congregación que llevaba su nombre e imploraba su protección. La Iglesia al otorgar la aprobación pontificia a nuestro Instituto el 8 de noviembre de 1962, y reconociéndonos como familia religiosa reunida en el nombre de Dios y comprometida en el anuncio del evangelio y la promoción humana, nos otorgó el nombre de Misioneras Hijas de la Purísima Virgen María.

Este grupo de jóvenes dispuestas a pasar por todo tipo de carencias e incertidumbres, llegan a la naciente diócesis de Nuestra Señora de la Asunción de Aguascalientes, y el día 12 de septiembre de 1903, fiesta del dulce Nombre de María, fundan el Instituto de la Pureza de la Virgen María Inmaculada, y bajo el amparo de la Virgen María y animadas por la acogida del Sr. Obispo José María de Jesús Portugal, quien al verlas y escucharlas exclamó: “Mi Güerita me las trajo”, refiriéndose a la Virgen María. Él le concedió la “Aprobación Diocesana” a la naciente Congregación, el 12 de julio de 1904.

“Amar y Consolar es nuestra vocación y misión”